Archive for Março, 2006
Laspaña plurá
Patria se hacía llamar España cuando era Una, patria fue la Gran Alemania de Hitler, patria la Gran Serbia de Milosevic y patria se hacen llamar ahora los USA. ¡Todo por la patria!
Quizá lo que deberiamos tener claro es que cuando hablamos de España plural es como si estuvieramos hablando de huevo plural. Si el plural de huevo es huevos, el de España, lógicamente, es Españas. Y no quiero decir que esto sea así por huevos, ¡nada más lejos de mi intención!, sino que la cosa tiene su base histórica.
El mismo rey católico, tan usado siempre para mentar la unidad de la patria, dejó dicho que Mientras tenga aliento lucharé porque España no sea sólo Castilla y sus continuas conquistas militares, sino la fecunda conjunción de muchos y variados territorios capaces de aunar sus fuerzas y sus instituciones para hacer una misma política bajo un solo monarca. Por eso firmaba todos sus escritos con la frase Hispaniarum Rex, Rey de las Españas.
En ese sentido me considero español, un español de las Españas, concretamente del reino de Galiza. De España, así en singular, era Lola Flores ¡Lola d’España! ¡Olé!
Resolviendo el futuro
Mamá siente que es increíble que los minutos den para tanto y la vida para tan poco. Lo siente porque no tiene fuerzas para pensarlo. El día le fue absorbiendo el alma de mujer para dejar sólo un pellejo de madre. Una madre que, como siempre, escucha.
- Mamá. ¿tú que prefieres tener: un novio o un marido?
- ¿Porqué lo preguntas, hija?, ¿Qué diferencia hay?
- Es que no es lo mismo: a un marido tienes que hacerle las cosas y a un novio no.
Tengo una piña
El derecho a la propiedad privada no está discutido en nuestro tiempo. Todos consideramos que ese derecho existe en mayor o menor medida, independientemente de que a nuestas cosas les tengamos mayor o menor apego o las defendamos con más o menos ahínco.
Un empresario que tenga trabajando para sí a un sólo operario, no puede hacer con su empresa lo que le de la gana, pues con sus actos estará condicionando el método de subsistencia de su empleado y de todas las personas que dependen de él. Las personas no pertenecen a nadie. Si en vez de ser un empleado son mil, el capricho del dueño de la empresa se convierte ya en un problema social. Aquí lo de “la maté porque era mía” no vale, la gente se podría enfadar si perciben que están jugando con el pan de sus hijos. Mil obreros enfadados es mucho enfado junto, pero como aún por encima rabien, rabiña y empiecen a piñas…
¡¡Sunescán dalunabuso!!
Hoy en dia todo discurre demasiado deprisa y, además, los anuncios de la tele nos hacen ver que nuestra salud está amenazada por todos los lados. La combinación de prisas y hábitos saludables resulta una ecuación en la que la mayoría de los asalariados sólo despejamos una incógnita: cómo llegar a fin de mes.
Hoy en día, a la hora de ir a la compra, podemos elegir entre comer sano pero cocinar lento, comer insano pero cocinar rápido, y comer sano y rápido. Evidentemente. la mejor opción es la tercera, lo malo es que es también la opción más cara. Así que si quieres llegar a fin de mes con cierta holgura hipotecaria tienes que repartirte entre las otras dos opciones.
Hoy en día comer sano y barato supone ir a la plaza a buscar alimentos frescos, porque si vas a un híper lo de barato y fresco es incompatible. Limpiar y cocinar lo que compres supone siempre un tiempo extra en fregar lo que manches. Es decir que si tienes el horario un poco pillao mejor pásate a la opción dos: comer insano pero rápido. Ahí sí que funciona el híper, pero también funcionan las transaminasas, el colesterol y los triglicéridos. Te puedes encontrar que el tiempo que ganas en el día a día para ir a currar para el patrón lo pierdas cuando estés jubiladito y diciendo ahí me las den todas. No compensa.
Hoy en día, comprar tres hojas de lechuga lavadita, en una bolsa individualizada, te ahorra mucho tiempo y te permite comer sano, pero ¡coño! ¡1 euro y medio por tres hojas de lechuga! ¡saldría más barato criar un purasangre que tener un conejo de mascota en casa!
Perdonad el desbarre, pero es que vengo de la compra, y en días así siempre me acuerdo de la mamá de Mafalda gritando “¡¡SUNESCÁN DALUNABUSO!!”. Es decir Es un escándalo, un abuso en dialecto de madre volviendo del mercado. ¡Buf!.
Receta del placer casero
Amalia me manda que hable de placeres, y como ella bien dice, hay millones de ellos. No sé qué rayos poner. Algunos de mis placeres son demasiado íntimos como para ponerlos en un post, otros son demasiado cursis, otros demasiado vulgares y otros demasiado inconfesables. Por lo tanto me iré por las ramas. Haré una receta, por eso del placer de la buena mesa, y cada cual que la sirva (si le sirve) como mejor le parezca.- Búsquese, ante todo, un recipiente adecuado. El recipiente en cuestión puede ser, según se tercie, una playa, un bosque, una mesa, una cama o cualquier otro que sugiera el momento.
- Asegúrese de que el recipiente está a la temperatura adecuada, por que de lo contrario será difícil que liguen el resto de los ingredientes. La temperatura es fundamental en la confección del placer. Demasiado caliente o demasiado frío pueden hacer que intentemos que el plato cocinado se acabe lo antes posible, por lo que más que un placer, lo que habríamos conseguido sería, simplemente, saciar un apetito.
- Añada, por este orden, olfato, tacto, gusto, oído y vista. La vista siempre al final, sino puede hacer que los sentidos se corten.
- Aderece con una pizca de mente despejada a la que se le habrá de extraer cualquier resquicio de preocupación. Ningún placer lo es de verdad si los problemas amargan el resultado.
- Sírvase con los músculos distendidos y con el tiempo necesario para percibir el momento, sin prisas. Si se disfruta en compañía, procure repartir raciones adecuadas al apetito de cada uno, de tal manera que nadie se quede ni con hambre ni empachado.
Como parece ser que esto de los post placenteros es un Meme que anda por ahí perdido pues se lo mando a Capi, que estrena su blog caminando por la vida.
Foto de Tim Flach
Alto el fuego permanente
Cuando existen intereses enfrentados existen dos posibilidades de resolución: o la confrontación, en la que ambas partes miden sus fuerzas con el propósito de rendir a la parte contraria; o la negociación, en la que los contendientes consideran que es imposible conseguir todos sus objetivos y optan por intentar perder lo menos posible.
Se podría considerar que los terroristas sólo son unos delincuentes y que el Estado debería, simplemente, tratar de rendirlos. Correcto, pero son unos delincuentes con ciertas particularidades, entre las que está un apoyo político y social de una parte importante de la ciudadanía del país que dicen defender. El Estado debería rendir, por tanto, a toda esa ciudadanía para asegurarse de que no resurja el problema. Negar esto sería tanto como equivocarse de problema. Por otra parte sólo en la mente enferma de un terrorista puede cobrar forma la idea de que conseguirán rendir al Estado (a pesar de que esta misma expresión la usó algún dirigente político del que hablaré otro día).
En mi opinión, en el momento actual, ambas partes, Estado y ETA, habrían llegado a la conclusión de que la confrontación no llevará a ninguno a la victoria total. Es, en consecuencia, momento de negociación.
Nadie se presta a una negociación para ser vencido, debemos entender que ETA quiere algo. En su comunicado pone una serie de condiciones que son inaceptables, pero no innegociables. Yo mismo he empezado varias negociaciones a sabiendas de que lo que pedía era imposible, pero es que la primera fase de la negociación está dirigida a tus aliados, no a tus oponentes, tus representados deben sentir que realmente los representas en sus pretensiones porque sino no asumirán el acuerdo. Después, si lo que se pone encima de la mesa no es asumible, se debe tratar, con la fuerza de la palabra, encontrar algo que sí lo sea. La cuestión es ¿dónde ponemos el límite?¿en la Constitución?¿en lo que opinen las víctimas? En principio, repito, en principio, sólo en el abandono de las armas.
Como demócratas sabemos que cualquier cosa es defendible con la palabra, incluso la modificación de la Constitución (la mayoría de españoles verían con buenos ojos que se aboliera la Ley Sálica), la Autodeterminación (derecho que recoge la Carta de Naciones Unidas) o el perdón de los verdugos (como se hizo en la transición a la democracia).
El caso es que, según avance la negociación y las armas permanezcan calladas, el apoyo social que ETA pueda tener en el País Vasco se irá diluyendo y será cada vez más débil, lo cual fortalecerá la postura del Estado, acallará la sed de venganza, las cesiones parecerán menos y las ventajas más. No es que la negociación vaya a ser larga, es que DEBE ser larga. Cualquier precipitación dará al traste con el proceso. El horizonte está más allá del calendario electoral.
Esperanza
Un Fragmento de Eliseo Diego:
Pero si un niño vence al
animal sombrío
de la tarde, al siniestro señor
de los rincones,
con un viejo pedazo de
madera, descubres
que la luz nos amaba, y que
asintiendo
sabiamente los árboles, llenos
de antiguo polvo,
nos ofrecen la sombra, sí, la
última penumbra,
como quien da un consuelo,
una esperanza.
El viernes 24 empezará un “alto el fuego permanente”.
Mohamed
Lo conocí hace ya muchos años en Santiago. Era un habitual de los pubs de la zona vieja y siempre tenía una sonrisa y una traca de palabras amables para todo el mundo. Hablaba por los codos y nunca paraba de sonreír. Era de esas personas que nunca teme meterse en conversación ajena porque cree que si no lo hace estará perdiendo una estupenda ocasión de hacer un amigo nuevo. Mohamed, Moja para los amigos, conocía a mucha gente, a mucha más que yo.
La última vez que lo vi me lo encontré en Pontevedra durante los siniestros días de la guerra del Prestige. Vivía allí y tenía un grupo de teatro y una novia. Como siempre, parecía feliz y parecía que se alegraba de verme. Y, también como siempre, esa alegría era contagiosa. Se necesita gente en el mundo capaz de transmitir alegría bajo cualquier circunstancia y Moja es de esos. Su mera existencia es un bien social, o, como diría Delibes, su sola presencia aligeraba la pesadumbre de vivir.
Este fin de semana alguien a quien quiero me ha dicho que nunca contrataría a un musulmán porque no podría estar seguro de si es o no es un terrorista. Pocas cosas me indignan más que el racismo y la xenofobia, pero reconocerlos en un ser querido además de indignar, duele. Dejarse vencer por el miedo hace estragos en las personas y en las almas. Es el dominio absoluto de las vísceras sobre la razón y transforma en una viscosa irracionalidad todo lo que toca. De ahí al odio solo hay un paso. Y del odio al fascismo, otro.
Nuevo diccionario biensonante
Os dejo una lista, que podeis ir aumentando a vuestro antojo, de términos que se usan actualmente para hacer referencia a otros que, de alguna manera, conviene que caigan en desuso ¿A quien le conviene? No sé, deduzcámoslo cada uno de nosotros.
A la izquierda pondremos el término nuevo y a la derecha el que está en vías de extinción.
- Políticamente correcto = Campaña de márketing
- Regulación de empleo = Despidos masivos
- Agentes sociales = Sindicatos
- Fomento de la contratación = Precarización del empleo
- Segmento de ocio = Recreo
- Progenitor A/B = Papá/Mamá
- Compañera/o sentimental = Novia/o
- País pobre o en vías de desarrollo = País empobrecido
- Efectos colaterales = Víctimas civiles
- Armas de destrucción masiva = Misiles de los malos
- Plan de defensa estratégica = Misiles de los buenos
- Guerra contra el terrorismo = Vale todo.
- Protocolo de Kioto = Mercantilización del aire
- …..
Tetrabrickón
Antes los adolescentes jugaban a la botella, pero se les quedó pequeña.
Botellón es, como la palabra indica, una botella grande. Por lo tanto un macrobotellón debe ser la leche en verso y ya no digamos cuando venga el veranillo y se nos dé por empezar a añadir prefijos hasta conseguir un hiper-mega-macro-botellón-plus estival. Con este ritmo de crecimiento pronto las destilerías sustituirán a las inmobiliarias como motor de la economía.
El caso es que la culpa de esta hipertrofia botellil se la echan principalmente a dos cosas. A saber:
- Lo caras que están las copas en los pubs. ¡Es que así no se puede!. ¡A donde vamos a ir a parar con estos precios! Claro que, a lo mejor, si en vez de pasar por el hígado catorce cubatas pasáramos cuatro cervezas el bolsillo se resentía menos. Pero eso no llega para agarrarse un colocón como dios manda. No mola.
- La baja calidad del alcohol que ponen en los pubs. Claro, por ahí sí que no se puede pasar. Los chavales de ahora tienen un paladar exquisito que no se engaña facilmente. Por eso prefieren pillarse en el súper un buen Vega Sicilia de tetra-brick y su Coca-Cola de la buena. ¡Nada de Casera Cola,que esas cosas dejan una resaca del copón!.
En realidad lo que me mueve a la crítica es la purita envidia, porque ahora me doy cuenta de que cuando era joven (¡más joven todavía! direis algunos), si bien no llevaba nunca un duro encima debía de ser rico sin saberlo, y para más inri tenía un pésimo gusto. Claro que lo mío, mas que botellón, era petaca. Y es que en mi época a estas cosas, cuando se organizaban, se les llamaba romerías. Snif, me estoy haciendo viejo.


